BOIS
AtrásEn la esquina de Castelli y Tucumán, en pleno Mar del Plata, funciona BOIS, una hamburguesería que combina el concepto de café bar con una cocina que se ha ganado el reconocimiento de quienes buscan mejores hamburguesas en la ciudad. Con un rating cercano al 4.9 sobre 5 y cientos de reseñas que respaldan su propuesta, este local se posiciona como una parada obligatoria para los amantes de las smash burgers en la costa atlántica.
La propuesta gastronómica gira en torno a las hamburguesas artesanales elaboradas con la técnica smash, donde la carne se prensa directamente sobre la plancha caliente para lograr ese borde crocante característico y un interior jugoso. Entre las opciones más destacadas de la carta se encuentran la Crossover (con cebolla crispy, bacon ahumado, cheddar fundido y una salsa de autor equilibrada), la Bacon Jam (con mermelada de panceta, pepinillo y barbacoa, generando un equilibrio inusual entre lo goloso y lo umami), la Big BS, la Onion BS, la Final Four (considerada por muchos clientes como la mejor de la casa, “no apta para flojitos”) y la clásica Cheeseburger Triple. El medallón estándar pesa 110 gramos, con la posibilidad de agregar doble carne para los más hambrientos.
Una experiencia que va más allá de la hamburguesa
Lo que distingue a BOIS de otras hamburgueserías en Mar del Plata es su versatilidad como espacio. Funciona también como café bar, con servicio de desayunos y meriendas durante la mañana y la tarde, y un menú ejecutivo al mediodía que varía diariamente con opciones de comida casera como sorrentinos caseros con salsa bolognesa, milanesas a la napolitana, quiche lorraine, lomitos a caballo y sandwiches de ternera desmenuzada. Por la tarde-noche, la propuesta se transforma en un espacio para compartir tragos, cerveza artesanal de La Paloma y aperol, con la particularidad de contar con un televisor donde se transmiten partidos de fútbol y eventos deportivos, lo que lo convierte en un punto de encuentro para distintos momentos del día.
El ambiente del local merece un párrafo aparte. Aunque el espacio es reducido (ubicado en una esquina que, según los propios dueños, tiene “el corazón grande”), la decoración está cuidadosamente trabajada, con detalles como fotografías en el baño, juegos de mesa disponibles para los clientes (UNO, generala, jenga, tachito), música bien seleccionada a un volumen que permite conversar sin saturar y una iluminación cálida que invita a quedarse. La atención corre por cuenta de sus propios dueños, Lean y Ulises, junto a un equipo de jóvenes que, según múltiples reseñas, se destaca por la amabilidad, la predisposición y el conocimiento del menú (explican cada salsa y cada preparación al cliente).
Lo bueno que destacan los clientes
Las reseñas mencionan con insistencia varios puntos fuertes: la calidad de la carne y el punto de cocción, las papas fritas (descritas como “un lujo”, “un mil” o “perfectas”, crocantes por fuera y abundantes), la relación precio-calidad dentro del segmento, y el trato cercano. También resaltan la opción de pan sin TACC para celíacos, la existencia de alternativas veganas y vegetarianas, y la posibilidad de personalizar la hamburguesa agregando extras como provoleta. Los tequeños y los dedos de pollo con barbacoa y alioli son otras opciones muy recomendadas del menú.
Otro punto a favor es la cervecería artesanal con marcas locales y la coctelería, con un mozo barman que varios visitantes destacan por preparar buenos tragos (especialmente el cuba libre y el aperol). El café de origen boliviano, los medialunas horneadas en el momento y los desayunos con huevos con panceta completan una oferta que trasciende lo estrictamente hamburguesero.
Lo que conviene tener en cuenta
No todo es perfecto, y los propios clientes lo señalan. El tamaño del local es el aspecto más mencionado: cuenta con pocas mesas, por lo que en horario pico puede ser difícil conseguir lugar y a veces hay que esperar en la barra o directamente optar por el pedido para llevar. Quienes van en grupo numeroso suelen encontrase con limitaciones de espacio. Además, el tiempo de espera en la preparación de los platos puede extenderse (hay quienes reportan entre 25 y 50 minutos), algo que los dueños justifican con el detalle y la dedicación en la cocción de cada smash burger.
Otro aspecto a considerar es la accesibilidad: el ingreso al salón no está adaptado para personas en silla de ruedas, aunque el personal suele reacomodar mesas en la vereda para recibirlas. El pan sin TACC, aunque rico, puede resultar un poco grande para algunos paladares, y ciertos comensales percibieron que la carne podría llevar un punto más de sal. También se mencionó que las papas, en alguna ocasión puntual, llegaron quemadas. En cuanto al contacto, los pedidos por llamada no siempre son respondidos: el canal habilitado es WhatsApp.
Horarios, ubicación y servicios
BOIS abre de lunes a viernes de 8:00 a 00:00, los sábados en dos turnos (10:30 a 15:30 y de 19:00 a 00:00), y los domingos solo por la noche, de 19:00 a 00:00. Está ubicado en Castelli 2011 esquina Tucumán, B7600 Mar del Plata, y se puede comer en el local, pedir para llevar o solicitar delivery. Acepta pedidos por WhatsApp y cuenta con la posibilidad de ver eventos deportivos en pantalla grande.
Veredicto final
Para quienes estén buscando hamburguesas en Mar del Plata con técnica smash, ingredientes de calidad y un ambiente cálido distinto al típico fast food, BOIS es una opción sólida y recomendable. Conviene ir con tiempo, tener paciencia para la espera y, si se viaja en grupo, considerar reservar o anticiparse para conseguir mesa. La experiencia gastronómica y el trato humano compensan las limitaciones de espacio. Si todavía no lo conoces, vale la pena acercarse a esta hamburguesería marplatense que muchos ya consideran un indispensable de la zona.