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La Boque de Palermo

La Boque de Palermo

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Soler 5101, C1425 Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
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9.2 (17610 reseñas)

Sobre la avenida Soler, en una de las esquinas más características del barrio de Palermo, funciona La Boque de Palermo, un bodegón con identidad propia que combina la tradición de la comida argentina con una propuesta gastronómica contemporánea. El local abrió sus puertas con la idea de convertirse en uno de los puntos de encuentro clásicos del sector y hoy ofrece una experiencia completa a quienes buscan una buena parrillada en Buenos Aires en un ambiente relajado, ideal tanto para compartir en familia como para juntarse con amigos a ver un partido de fútbol.

El salón principal cuenta con mesas en el interior y también dispone de mesas en la vereda, una ventaja que los comensales aprovechan durante los meses de clima templado. La decoración mantiene una estética de bodegón porteño con detalles modernos, lo que genera una atmósfera cálida y acogedora sin caer en lo formal. Quienes han visitado el lugar destacan que la ambientación es propicia para charlar sin tener que gritar, ya que el volumen de la música suele estar regulado para no invadir la conversación. De todos modos, algunas opiniones sugieren que en determinados horarios la música podría tener un tono menos intenso para mejorar aún más la experiencia general del salón.

Dentro de la carta, los platos fuertes se concentran en la parrilla, con cortes clásicos que van desde el bife de chorizo, el ojo de bife, el costillar y el gran bife porteño hasta opciones más tradicionales como el vacío y la entraña. También se ofrece una completa selección de achuras y embutidos, entre ellos mollejas, choripán, chinchulines y morcilla. Las porciones son generosas y están pensadas para compartir, una característica muy valorada por los clientes que suelen regresar en grupo. Quienes piden carne pueden elegir el punto de cocción, aunque se han reportado algunos casos puntuales en los que el personal no preguntó este detalle al momento de tomar la orden, lo que derivó en que el corte llegara con un grado distinto al deseado. La cocina también incluye alternativas para quienes no quieren carne: milanesas (especialmente la milanesa napolitana), ravioles de carne asada, sorrentinos con salsa de langostinos, canelones de ricota y espinaca con castañas de cajú, pastas frescas y la clásica tortilla de papas con mozzarella y panceta.

Las entradas son uno de los puntos más celebrados. Las empanadas, particularmente las de asado, salchicha parrillera y morcilla, figuran entre las más recomendadas, junto con la provoleta, la bruschetta de boquerones, el chorizo mariposa y el dip de humus que llega como cortesía con panes caseros bien calentitos. La hamburguesa parrillera es una alternativa interesante para quienes buscan algo en la línea de una hamburguesería pero con el toque particular de la parrilla. Quienes optan por esta opción destacan que la carne tiene buen sabor, la porción es abundante y se presenta con papas fritas. Entre los acompañamientos más elogiados están las papas fritas rústicas, tanto en su versión clásica como provenzal, y las batatas fritas que acompañan al matambre a la pizza.

El sector de postres también tiene propuestas atractivas. El flan casero con dulce de leche y crema es uno de los más pedidos, al igual que el cheesecake de la nonna, el panqueque con helado y dulce de leche, y el budín de pan, que varias personas describen como cremoso y consistente. Para beber, la carta incluye opciones de cerveza tirada artesanal, una variedad interesante de vinos, fernet con cola, limonadas, aperol spritz, mojitos y otros tragos clásicos. El servicio permite pedir el menú ejecutivo durante el horario de almuerzo, una alternativa conveniente para quienes buscan una opción rápida sin resignar calidad. Los clientes que han probado esta modalidad resaltan la buena relación entre el precio y lo que reciben en el plato.

La atención es, sin dudas, uno de los grandes diferenciales de La Boque. Los mozos más mencionados en las experiencias de los visitantes son Ain, Fernando, Lucas, Aixa, Erica y Micaela, todos valorados por su amabilidad, su predisposición para asesorar sobre el menú y la capacidad de anticiparse a las necesidades de cada mesa. Varios clientes destacan que el personal toma el tiempo de explicar los platos, recomienda opciones según el gusto del comensal y, en el caso de los vinos, ofrece sugerencias acertadas sobre maridajes. Esta cercanía con el cliente genera un ambiente familiar que invita a quedarse más tiempo del previsto y a regresar en otra oportunidad.

Entre los aspectos positivos que se repiten en las reseñas se destacan: la calidad de la carne, las porciones abundantes, la buena presentación de los platos, la interesante selección de vinos y cervezas, la calidez del personal, el ambiente distendido y la posibilidad de ver partidos de fútbol en pantalla grande con buena energía. La ubicación es otro punto a favor, ya que se encuentra en una zona accesible de Palermo, con buena conectividad y la posibilidad de combinar la visita con un paseo por el barrio.

Como en todo establecimiento, también hay aspectos que se pueden mejorar. Algunas personas han señalado que los chinchulines ocasionalmente llegan con un sabor amargo o un punto de cocción excesivo. Otros han comentado que ciertas guarniciones, como las papas fritas, en ocasiones se sirven industriales en lugar de caseras. También se han registrado casos en los que la carne llegó con poca temperatura o sin haber preguntado el punto deseado. En en relación con el ambiente, hay quienes perciben algo de humo proveniente de la parrilla en el salón, lo que puede resultar molesto para comensales sensibles. Por último, algunos visitantes han mencionado el cobro de cubierto como un detalle que prefieren conocer de antemano.

Desde el punto de vista práctico, el local abre de martes a domingo en el horario de 12:00 a 01:00, mientras que los lunes permanece cerrado. Acepta reservas, lo que resulta muy recomendable sobre todo los fines de semana y en fechas de partidos importantes. Ofrece servicio en mesa, retiro en el local y entrega a domicilio, además de contar con acceso para personas con movilidad reducida. El teléfono de contacto es 011 2873-0030 y el sitio web es laboque.com.ar, donde se puede consultar la carta actualizada y los eventos especiales.

En definitiva, La Boque de Palermo es una opción sólida para quienes buscan un restaurante en Palermo con buena gastronomía, atención de primera y un ambiente que mezcla lo clásico de un bodegón con detalles contemporáneos. Si bien algunos detalles pueden pulirse, la experiencia general resulta satisfactoria y explica la alta concurrencia de clientes habituales y turistas que eligen el lugar para disfrutar de la comida argentina en su máxima expresión. Quienes decidan visitarlo encontrarán un sitio donde la hamburguesería convive con la parrilla, los platos tradicionales conviven con propuestas más actuales y la calidez del servicio hace que uno se sienta como en casa. Es, en definitiva, una de esas esquinas de Buenos Aires que vale la pena conocer.

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